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Selverach y las vueltas de Kotagiri

  • Foto del escritor: Denise Klahr
    Denise Klahr
  • 3 jun 2019
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 16 jun 2019



Kotagiri es una ciudad en el medio de las montañas, en el estado de Tamil Nadu, sur de India. La recorre una ruta repleta de curvas finitas y plantaciones de té. El camino tiene pequeñas casas de colores e hilos colgando con ramas y hojas secando al sol.

Fuimos por 3 días. Hace mucho no nos tomábamos un fin de semana libre y la intensidad del posgrado en Bangalore nos tenía queriendo salir a aventurar.


Vivir en una ciudad como Bangalore, refuerza mis ganas de llegar a la naturaleza y encontrarme con la paz y la calma. Últimamente, cada vez que llego a la naturaleza me pregunto si me gustaría elegirla como lugar para vivir, pero ese es otro tema.

La segunda mañana, mientras las chicas dormían, decidí salir a caminar. Desde antes de llegar a India me pasa que despierto sin despertador. Creo que son mis ganas de salir conocer.


Un rato antes me había sentado en la hamaca de la esquina de la casa que estaba frente a nuestra habitación. La hamaca tenía una vista a la ruta y, cómo la casa estaba sobre la montaña, podías ver todos los animales que caminaban por el asfalto y alrededores, como así las montañas a lo lejos tapadas por algunas nubes.


Me hamaqué un rato mientras olía el aroma a Masala Chai que salía de la cocina. Cada cocina a la que entré en India tiene a toda hora una jarrita con agua hirviendo, té en hebras y cardamomo, a la que luego se le agrega leche y se convierte en Masala Chai.

Santi, la casera, me había ofrecido una taza mientras me hamacaba. El té Chai especiado hecho por gente que vive en la montaña es una de las cosas que más disfruté ese fin de semana. Santi caminaba desde la cocina hasta la hamaca con una bandeja blanca entre las manos que le quedaba enorme a la pequeña taza de té. La rutina era que me traía el té en la taza y yo le pedía un vaso de vidrio y lo pasaba. No sé, me gusta el sabor que tiene el té con leche en el vaso de vidrio. Me lo enseñó mi abuela Sarita. Cuando era chica solía dormir siestas en su cama y me despertaba así, con té con leche en vaso de vidrio. Quizás es algo que me hace sentir en casa.


Terminé el Chai, hice una pequeña rutina de yoga (en realidad estiramiento porque recién estoy incursionando en este mundillo) y las chicas aún no despertaban. Decidí salir a caminar. Bajé las escaleras de la casa, giré hacia la derecha y vi que no había nadie en la ruta. El aire estaba freso, había llovido unas horas antes y el verde olía mucho a verde. El camino era en subida. Por suerte, como era temprano, no pasaron muchos autos, camiones o colectivos. La ruta era muy finita y en india no se caracterizan por manejar con calma. Las corridas, la falta de reglas y las bocinas, podrían ser tres cosas que describan a la perfección el tránsito indio, aún estando fuera de la ciudad. Y en la ciudad ni te cuento. La mejor descripción que encontré hasta el momento es la de ‘’un caos que fluye’’.

Caminé unos kilómetros y me quedé mirando el trabajo de los recolectores de té.


Camine unos 20 minutos. Llegué hasta un punto y decidí pegar la vuelta. Tras unos pasos sentí que alguien venía detrás mío. Hasta ese momento no había visto a nadie caminando. Literalmente, estaba en el medio de la montaña y eran un poquito más de las 9 de la mañana. Escuché un balbuceo y unas palabras que no logré entender. Un hombre de unos 60 años me estaba hablando en un idioma que no conocía. Me sucede mucho en India que las personas locales me hablan en su idioma aún sabiendo que no les voy a entender. Y ahí empieza lo más divertido, el juego encontrar la forma de entendernos. Supuse que el hombre hablaba en Tamil, el idioma que se habla en Tamil Nadu.


¿Saben qué? Ese es un mito que desarmé al llegar a la India. La gente en India no habla solo Hindi. De hecho, ni siquiera todos saben cómo hablarlo. Cada persona habla el idioma del estado donde nació. En Karnataka se habla Kannada, en Tamil Nadu se habla Tamil, en Kerala se habla Malayalam, y así en todos. Como así un gran porcentaje de la población habla Inglés como segunda lengua, pues fueron una colonia británica. A veces el inglés es la única lengua en la que pueden comunicarse entre estados dentro de la India.


En fin, luego de darnos la mano en señal de ‘’hola’’, mi amigo y yo empezamos a caminar juntos y a tratar de comunicarnos. Entre señas, algunas palabras en diferentes idiomas y movimientos de cabeza, entendí que se llamaba Selverach (seguramente no se escribe de esta manera). Otro gran tema es entender los nombres de las personas acá, son muy diferentes a todos los que escuchaste en tu vida, más los encuentro muy hermosos por su originalidad (desde una perspectiva occidental, claro).


Caminé con Selverach durante el camino de vuelta a casa. El trataba con muchas ganas de explicarme algo, mientras yo le asentía con la cabeza y sonreía para que no perdiera su entusiasmo. De lo que pude entender, estaba yendo a rezar y, unos minutos después, pude comprobar mi teoría. Llegué a la puerta de mi casa, lo saludé con el gesto de palmas juntas a la altura del pecho y el hizo lo mismo. Le pregunté mediante señas si podía sacarle una foto y el asintió. Saqué la foto, subí un poquito las escaleras y lo seguí observando sin que se diera cuenta. Unos metros después, en la esquina de una curva, donde había una montura de piedras con unos pañuelos de colores y una escultura hindú, se arrodilló, juntó sus manos en su pecho y se puso a rezar.


Al fin, comunicarnos no es cuestión de lenguas o convenciones sociales, sino de abrir el corazón.




 
 
 

2 comentarios


martinabuazar
12 jun 2019

Den, demorei um pouco para ler seu texto já que está em espanhol. No entanto consegui sentir daqui toda a energia, você descreveu muito bem o cenário e o contexto. Fiquei emocionada com o desfecho. Continue escrevendo, é um prazer escutar suas estórias.

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deliaceciliamunoz
10 jun 2019

Que lindo todo lo que estas viviendo Denise.Las historias tienen mucho de misterio.Y como dices tú.eso es unir lazos ,aun si saber idioma razas color politico.A mi me encanta todo lo social.Me alegro mucho de que tú puedas y además tedes tiempo para transmitirlo.Ahi tienes mucho que descubrir.Hasta la proxima.👋👏🙏👐❤😍

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